El pilar objetivo DEMANDA le apunta a caracterizar, cuantificar y optimizar la demanda de agua, a través de las estrategias: Caracterización y cuantificación de la demanda del agua en cuencas y acuíferos priorizados y Uso eficiente y sostenible del agua.
La demanda hídrica, se define como la extracción hídrica del sistema natural destinada a suplir las necesidades o requerimientos del consumo humano, la producción sectorial y las demandas esenciales de los ecosistemas no antrópicos. El concepto de extracción connota la utilización de agua, desagregada en dos componentes:
- Uso efectivo. Se refiere a la cantidad de agua que es utilizada como insumo en los procesos de producción económica sectorial y en el consumo humano, como satisfactor de las necesidades fundamentales de la población, por ejemplo, el consumo propio o vital (preparación de alimentos, higiene, lavado de ropa y usos en sistemas sanitarios) y el uso en actividades de mantenimiento y aseo en las viviendas.
- Caudal ecológico y ambiental. Aplicable a la demanda de los ecosistemas. El Decreto 3930 del 25 de octubre de 2010 lo define como “Volumen de agua necesario en términos de calidad, cantidad, duración y estacionalidad para el sostenimiento de los ecosistemas acuáticos y para el desarrollo de las actividades socioeconómicas de los usuarios aguas abajo de la fuente de la cual dependen tales ecosistemas”.
La demanda de agua estimada corresponde a la cantidad o volumen de agua usado por los sectores económicos y la población. Considera el volumen de agua extraído o que se almacena de los sistemas hídricos y que limita otros usos; contempla el volumen utilizado como materia prima, como insumo y el retornado a los sistemas hídricos.

















